- Existen discusiones frecuentes entre padres e hijos.
- Sientes que no consigues comunicarte con tu madre, tu padre o tu hijo o hija.
- Las conversaciones terminan en reproches, enfado o silencio.
- Hay distancia emocional y no sabéis cómo recuperar la cercanía.
- Aparecen conflictos relacionados con los límites, la autonomía o las responsabilidades.
Eres madre, eres padre, eres hija, eres hijo...
Hay relaciones familiares que nos importan profundamente y que, sin embargo, pueden convertirse en una fuente de sufrimiento
Quizá eres una madre que siente que ya no consigue entenderse con su hija. Un padre que no sabe cómo acercarse a su hijo sin que aparezcan discusiones. O un hijo adulto que necesita encontrar una manera diferente de relacionarse con sus padres.
A veces, las conversaciones terminan siempre igual. Una persona intenta explicar lo que siente y la otra se pone a la defensiva. Aparecen reproches, silencios o una distancia que cada vez resulta más difícil de acortar.
Puede que ambos queráis mejorar la relación, pero que vuestros intentos de solucionar las cosas terminen generando más tensión.
Adapto cada proceso terapéutico a tus necesidades. Ya sea que enfrentes trastornos de ansiedad, depresión, dependencia emocional o problemas de autoestima, juntos encontraremos las herramientas que te ayuden en tu vida.


Cuando una relación se atasca, no siempre basta con intentar hablar más o esforzarse más.
En Psicoterapia Mataró ofrezco un espacio terapéutico para trabajar las dificultades en las relaciones familiares, con especial atención a los vínculos entre dos personas que necesitan encontrar una manera diferente de entenderse.
El trabajo comienza por comprender qué os preocupa y qué os gustaría que fuera diferente. Escucharemos la experiencia de cada persona y exploraremos cómo se manifiesta la dificultad en vuestra relación cotidiana.
El proceso se adaptará a vuestras necesidades. No todas las relaciones requieren el mismo trabajo ni tienen los mismos objetivos. Iremos valorando qué cambios son posibles y qué necesita la relación para avanzar.
Si los dos estáis preparados para hacer terápia seréis bienvenidos, aunque si uno de los dos no cree necesitarlo podemos trabajar con la persona que muestre la fortaleza para afrontar un proceso terapéutico: eso ya puede haceros bien a ambos.
La terapia familiar puede ayudar cuando las dificultades en una relación afectan al bienestar emocional de las personas implicadas y los intentos habituales de resolverlas ya no funcionan.
Puede ser útil si...
- Os cuesta expresar lo que necesitáis sin que la otra persona se sienta atacada.
- Se repiten conflictos del pasado que siguen afectando a la relación actual.
- Queréis mejorar vuestra relación, pero no encontráis una manera diferente de afrontar las dificultades.
- Sentís que queréis reforzar vuestro vínculo.
- Queréis aprender a miraros de forma amorosa.